En menos de una semana han muerto dos personajes ilustres de la era informática. Los dos son considerados genios y visionarios de un mundo que ha avanzado a pasos de gigante desde los años 70.
Uno revolucionó el mercado con el primer ordenador personal, e inventó la manera de hacer que simples dispositivos de ocio se conviertan en objetos imprescindibles para la humanidad.
El otro creo un sistema operativo y un lenguaje de programación desde cero, y puso los fundamentos para los subsiguientes sistemas operativos y los subsiguientes lenguajes de programación.
Uno era famoso a nivel mundial.
El otro era conocido por algunos expertos y freaks.
Uno era rico.
El otro seguramente no.
Uno nos puso en las manos los ordenadores con los que nos conectamos a Internet.
El otro hizo posible que funcionen los servidores que albergan Internet.










